El Botin De Los Compadres

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En algunos medios impresos de carácter local, los analistas y militantes del Partido Revolucionario Institucional han dado una explicación muy singular sobre la dolorosa derrota de nuestro partido en estas elecciones del primero de julio aquí en Tacámbaro. Y digo singular explicación, porque las mismas se encuentran envueltas de sigilo y cuyas causas se embalsaman, mientras que sus contenidos están repletos de un evidente temor reverencial a un personaje maniqueo y por ende, necesariamente limitan la objetividad e ir al fondo de las cosas, siendo estrictamente necesario el comprender de manera fría las causas de la derrota y como lo decía en mi artículo anterior, no imputándole a terceros los motivos de la misma, porque al interior bastan y sobran causales para que este hecho sucediera.

 

En algún momento pensé los pros y los contras de hacer este artículo, sobre un tema del pasado reciente, y prometo concluir esta saga, pero llegué a la conclusión de que exponerlo siempre será importante para abonar a la libertad de expresión en un partido político municipal donde existe todo, menos eso, donde tampoco vemos tolerancia y respeto a las voces disidentes. Es así que el único canal de comunicación de los ciudadanos para exponer temas de corte social o políticos es a través de la apertura de medios como este.

 

Por lo anterior, en esta breve participación expresaré la visión de muchos ciudadanos y militantes del partido que no tienen voz, pero sí el voto, exponiendo las causas de la derrota de manera cruda, pero objetiva y con el ánimo de que esas viejas prácticas, nuevamente repudiadas electoralmente por la sociedad, no se vuelvan a presentar.

 

Comenzando, encontramos que uno de los motores de cualquier partido político es la invitación a los ciudadanos a involucrarse en los temas públicos, al igual que facilitar el derecho humano que goza todo mexicano a ser votado consagrado en el artículo 35 fracción II de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos; sin embargo, cuando este principio se limita a que un grupo de militantes se empoderen de las instituciones y sean ellos quienes elección tras elección repartan entre sí los cargos públicos, posteriormente, administración con administración detenten el poder, solo con cargo diferente, es que los principios democráticos se ven colapsados, convirtiéndose en una oligarquía electa de forma democrática, convirtiendo a las instituciones en “El botín de los compadres”.

 

Causas exógenas (factores estatales y nacionales) y endógenas (causas locales) adornan la derrota, sin embargo, éstas últimas son las que de manera enunciativa se describen, como el hecho de que el gobernante, al menos en teoría y como anhelo, debe predicar con el ejemplo y no aprovechar el poder público para ser Juez y parte al interior de las instituciones, por eso Tacámbaro ya no quiere de nueva cuenta y así lo decidió electoralmente a personajes en cargos públicos de confianza que llevan más de una década sin cortarse el cordón umbilical del Ayuntamiento, pese a ser oposición, y que en cabildo proponga junto a sus compañeros regidores el Programa Operativo Anual de Obra, ideándolo, presupuestándolo con recurso público y votándolo, pero bajando la escalera, se ponga la “cachucha” de Director de Obras Públicas “de facto” para iniciar el proceso, en su gran mayoría de adjudicación directa, donde los contratistas ganadores en al menos las dos terceras partes de todas las obras públicas ejecutadas sean “coincidente” y “únicamente” 2 contratistas de las decenas de integrantes del padrón del Municipio, de allí que sea tan legítimo el reclamo y el voto en contra de los arquitectos, ingenieros, maestros de obra, albañiles y empresarios locales, lo anterior tal y como se demuestra en los contratos de obra que son públicos en atención a lo dispuesto en 35 fracción XXVII inciso a) y b) y XXXI  de la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales.

 

También se perdió porque nuestro Municipio ya no quiere personajes que llegan a las instituciones por coyunturas electorales, que ya estando en ellas se enquisten y décadas enteras ocupen espacios públicos, reduciéndole esa posibilidad legítima a miles de ciudadanos de servir a su ciudadanía e inyectar ideas frescas, nuevas y ajenas a las perversiones que arroja el uso constante del poder, pese a que quincena con quincena, durante 25 años disfrutaron de un trabajo estable e ininterrumpido en la misma institución que aún pretenden exprimir, máxime que a la fecha gozan de una jubilación con salario íntegro de manera vitalicia más los incrementos legales que por ley se mandatan; pero lo política y socialmente incorrecto es seguir allí ocupando otro cargo y recibir de manera adicional las remuneraciones que el nuevo espacio amerita, lo cual es vergonzoso, por ser parte de los únicos 130 empleados sindicalizados de los más de 70,000 mil habitantes tacambarenses que no gozan de un trabajo con esas características, gozando al cien por ciento de las prestaciones laborales, disfrutando de prestaciones muy superiores a cualquier otro empleado público o privado, es de allí que es legítimo que miles de profesionistas y ciudadanos voten en contra repudiando prácticas de perpetuación en las instituciones públicas. Lo cual es comprobable en atención a lo dispuesto artículo 35 fracción VIII y X de la referida Ley de Transparencia.

 

También se perdió porque siempre será detestable que servidores públicos en ejercicio de sus funciones hagan contratos “consigo mismos”, significado que le doy a quienes años atrás ocupando el máximo cargo en la Paramunicipal de Vivienda  transmitan como “Director” y se “adjudiquen” para sí mismos, para su esposo, hermanas, cuñados y compañeros de trabajo lotes en fraccionamientos que se encuentran en desarrollo de la misma entidad pública, conductas que se encuentra flagrantemente prohibidas por otrora Ley de Responsabilidad de los Servidores Públicos del Estado y actual Ley de Responsabilidades Administrativas, como las sanciones penales, entregando así manzanas completas y lotes en ubicación estratégica como esquinas, avenidas principales y priorización en la presupuestación y ejecución del pavimentado y servicios en aquellas calles donde están sus intereses. Lo anterior tal y como en el Registro Público de la Propiedad Raíz en el Estado se evidencia. Situación que agravia a la ciudadanía ante una evidente escases de vivienda y monopolización de los espacios destinados a esta, que ante la insuficiencia los encarece y redunda en beneficio a los bolsillos de los acaparadores, por lo que se justifica ampliamente que voten en contra miles de ciudadanos que no cuentan con un espacio digno donde vivir y que buscan a toda costa que “los mismos” dejen el poder.

 

Como estas prácticas, podemos enumerar muchas más. Es así que cierro este espacio, haciendo un sincero reconocimiento a nuestra forma de gobierno, la democracia, ya que gracias a ella es que cada periodo determinado de años podemos castigar o premiar a los personajes que detentan el poder, y concluyo con una frase de Nelson Mandela, un luchador social en pro de las libertades y la igualdad de las minorías, que el día 18 de julio de este 2018 cumpliría 100 años de su nacimiento, quien dice:

 

“Para ser libres no solo debemos deshacernos de las cadenas, sino vivir de una manera que respete y potencie la libertad de los demás”

 

Por lo que invito a la ciudadanía que cuando veamos de nuevo ingredientes malolientes y perversos como los anteriormente descritos, sean libres, reflexionen y antepongan siempre a su filiación partidista y del partido que se trate, su deber ciudadano y voten, por quien crean que es la mejor opción, pero nunca permitan que Tacámbaro sea de nuevo “El Botín de los Compadres”.

Lic. Carlos Alberto Gutiérrez García.

19/ 07/ 2018

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